
Camatkarasana – Postura Salvaje
Nombre en Sánscrito: Camatkarasana (Camatkara = Milagro, sorpresa). Pronunciación: cah-maht-kah-RAHS-anna que significa “el despliegue extático del corazón sobrecogido”.
Tipo de postura: Postura de apertura de pecho, y balance en el brazo.
Nivel de postura: intermedios – avanzados, requiere de fuerza y flexibilidad para mantenerla.
Es una de las posturas más bellas del yoga, así como retadora. Se requiere de una práctica intermedia y la integración de múltiples elementos tanto físicos como mentales. Es por ello que sus beneficios también son numerosos. Recordemos que como toda postura, su ejecución nos revelará nuestro estado físico y emocional. Al trabajar el chakra del corazón esta postura nos demandará valentía y compasión.
Beneficios físicos:
- Estira los pulmones, la garganta y los hombros
- Fortalece los músculos de brazos, hombros y el pecho
- Apertura de la parte frontal del muslo y flexores de cadera
- Ayuda en padecimientos respiratorios como él asma o la sinusitis
- Fortalece espalda y glúteos.
- Tonifica los músculos abdominales, región lumbar y coxígea de la columna vertebral
Beneficios energéticos:
- Abre el corazón
- Suelta las preocupaciones
- Mejora el equilibrio
- Alivia los síntomas del cansancio y la depresión
- Cultiva el balance, la concentración y el enfoque
Consideraciones: Vigila en todo momento cualquier incomodidad en tu hombro y realiza los ajustes necesarios para protegerlo. Debemos enraizar talones y pies en la tierra, mientras que nuestra espalda se estira para que el corazón se eleve libre hacia el cielo. Puedes iniciar realizando tablas laterales, e ir aumentando la apertura del pecho hasta que sea cómoda en la flexión hacia atrás.
Contraindicaciones: Evitar en personas con problemas de hombros y síndrome del túnel carpiano debido al apoyo que se hace en la única mano que sirve de equilibrio. Lesiones en el manguito rotador debido a los movimientos hechos.
Cómo realizarla:
a. Inicia en la postura del perro boca abajo (Adho Mukha Svanasana). Dirige el peso hacia la mano derecha y gira hacia el borde externo del pie derecho como se hace con la postura de tabla lateral (Vasisthasana).
b. Lentamente, lleva tu peso corporal hacia la mano y el pie izquierdo a medida que comienzas a moverte hacia una variación de la tabla lateral.
c. Inhala y eleva las caderas, mantén la fuerza en la mano derecha. Exhala y retrocede el pie izquierdo colocando los dedos de los pies contra el piso y flexionando levemente la rodilla izquierda.
d. Extiende tu brazo derecho hacia arriba y atrás y continúa abriendo el pecho, relaja la cabeza y empuja el lado izquierdo de tu cuerpo hacia arriba.
e. Levanta las caderas lo más que puedas, de forma que la curva en la parte posterior del cuerpo aumente, manteniendo el pie derecho firme en el suelo.
f. Mantén la respiración mientras inclinas la cabeza hacia atrás, extendiendo el brazo izquierdo desde el corazón hacia afuera.
g. Sostén la postura de 5 a 10 respiraciones, regresa a la postura del perro boca abajo y repite el lado contrario.
Y recuerda que una asana es una postura estable con una mente en silencio.
Hasta la próxima
Namaste…
Laura A. Vázquez C.
Fundador y director Abhyasi Espacio
Instructor certificado Yoga & Meditación
Coautor del libro para maestros de yoga “Camino al Corazón”
