Sirsasana o parado de cabeza la reina de las asanas

Generalmente el parado de cabeza es una postura que a todos nos asombra y deseamos hacer. Sin embargo, cuando no hemos tenido una condición atlética o practicado algún deporte, o apenas nos iniciamos en el camino del yoga, suele pasar que de repente algunos no nos sintamos seguros en intentarla, lo cual es completamente normal.

En la ejecución del parado de cabeza o sirsasana, es donde se pone de manifiesto la importancia de seguir siempre una metodología, y la guía de un instructor calificado, para poder realizar la postura de forma segura y placentera.

Si nunca la has realizado, debes tener en cuenta que además de la guía y metodología, se necesita de mucha paciencia y gentileza contigo mismo, ya que como toda postura tiene no solo sus retos físicos, sino también mentales y emocionales.

Recuerda que el yoga es un camino de autoconocimiento, ya que cada postura tiene sus retos, y el cómo superarlos hablará de tus patrones de conducta y contenidos mentales que debes observar, para llegar a ese autoconocimiento.

Beneficios físicos:

  • Tonifica la espalda
  • Alivia dolor lumbar
  • Estimula la circulación
  • Favorece el equilibrio hormonal
  • Irriga las glándulas endocrinas
  • Facilita la oxigenación de la sangre

Beneficios mentales:

  • Serena la mente
  • Aumenta la concentración y memoria
  • Incrementa confianza en nosotros mismos
  • Eleva nuestra perspectiva de eventos y situaciones
  • Mejora las facultades sensoriales
  • Previene desordenes nerviosos
  • Esta postura de yoga ayuda a equilibrar el chakra Sahasrara, que se encuentra arriba del todo de la cabeza y es el chakra de la espiritualidad

Aquí te damos algunos consejos para comenzar a practicarla, ya que la ejecución de cada postura es todo un viaje a la consciencia.

Pasos preliminares:

Puedes iniciar con Adho muka svanasana o perro que mira hacia abajo con cinco respiraciones, en tu quinta respiración ve a Shishulasana o la postura del delfín, que es como la postura del perro, pero en lugar de apoyarte con las manos te apoyas con los antebrazos. Conforme vayas fortaleciendo brazos y abdomen, puedes seguir con medio parado de cabeza.

Como hacerla:

  1. De rodillas sobre el tapete, apóyate en antebrazos y toma los codos con las manos contraria. Apoyamos los antebrazos en el suelo formamos un triángulo con los codos y entrelazamos los dedos de las manos en forma de copa
  2. Apoyamos la cabeza en el suelo en donde se encuentran las manos y sujetamos la parte de atrás de la cabeza con las manos entrelazadas
  3. Elevamos caderas apoyándonos en las puntas de los pies, levantando las rodillas del suelo, estiramos las piernas como en un perro boca abajo y caminamos lentamente hacia el frente, acercando los muslos al pecho, alineando el tronco con la cabeza
  4. Si te sientes cómodo quédate con una pierna estirada y eleva la otra pierna ahora flexionada. Si tienes estabilidad prueba a separar los dos pies del suelo manteniendo las rodillas juntas flexionadas primero con los talones cerca de glúteos, en medio parado de cabeza, activa bien tu centro y eleva las rodillas hasta que queden alineadas con las cadera
  5. Una vez hemos logrado el equilibrio, ya podemos estirar las piernas. No tengas prisa en hacerlo, es importante controlar primero la postura con las piernas flexionadas antes de extenderlas
  6. Una vez que estés en la postura ya sea completa o medio parado puedes iniciar con cinco respiraciones aumentando de cinco en cinco hasta llegar a 25 o más.

Lo más importante de la postura de la parada de cabeza es mantener los codos alineados con los hombros y no abrirlos, alejando hombros de las orejas para proteger las cervicales. Asegúrate que la mayoría del peso este en los antebrazos y muy poco peso en la cabeza. Posteriormente puedes aumentar hasta donde tu te sientas cómoda.

Si eres principiante o apenas estas comenzando la práctica de yoga, puedes empezar a hacerla cerca de una pared. No se trata de apoyar las piernas en la pared, sino de seguir los mismos pasos de ejecución frente a la pared por si perdemos equilibrio, ésta nos sostenga.

Aquí te dejamos un pequeño video donde puedes observar el inicio de la postura desde el delfin, medio parado o parado de cabeza completo.

Contraindicaciones

Antes de practicar Sirsasana, debes consultar con tu profesor o profesora si tienes contracturas o lesiones en las cervicales, glaucoma, problemas cardíacos o la presión alta o baja. No es recomendable hacer esta asana si te duele la cabeza o durante los primeros días del ciclo menstrual.

Y siempre recuerda una ásana es una postura estable con una mente en silencio

Hasta la próxima…

¡Namaste!

Laura A. Vázquez C.

Fundador y Director

Instructor certificado

Yoga & Meditación

Coautor del libro para maestros de yoga

“Camino al Corazón”